miércoles, 24 de marzo de 2010

Para detectar (encontrar) y diagnosticar el cáncer de mama, se utilizan pruebas que examinan las mamas.

Se debe consultar con un médico si se observan cambios en la mama. Se pueden usar las siguientes pruebas o procedimientos:

Mamograma: radiografía de la mama.
Biopsia: extracción de células o tejidos para que un patólogo pueda observarlas bajo un microscopio y verificar si hay signos de cáncer. Si se encuentra una masa en la mama, el médico puede necesitar extraer una pequeña cantidad de la masa. Los cuatro tipos de biopsias son los siguientes:
Biopsia por escisión: extracción completa de una masa de tejido.
Biopsia por incisión: extracción de una parte de una masa o de una muestra de tejido.
Biopsia central: extracción parcial de una masa con una aguja ancha.
Biopsia por aspiración con aguja fina (AAF): extracción de tejido o líquido mediante una aguja fina.
Prueba de receptores de estrógeno y progesterona: prueba usada para medir la cantidad de receptores de estrógeno y progesterona (hormonas) en el tejido canceroso. Si se encuentra cáncer en la mama, se examina tejido del tumor en el laboratorio para determinar si el estrógeno y la progesterona pueden influir en la forma en que crece el cáncer. Los resultados de la prueba indican si la terapia con hormonas puede detener el crecimiento del cáncer.
IRM (imágenes por resonancia magnética): procedimiento para el que se usa un imán, ondas de radio y una computadora para crear imágenes detalladas de áreas internas del cuerpo. Este procedimiento también se llama imágenes por resonancia magnética nuclear (IRMN).

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